¿Qué es Mathare?

¿Qué es Mathare?

Lascia un commentoSenza categoria / Di slumsdunk

El nombre de Mathare procede de la palabra “mathari”, que significa “rama” en lengua kikuyu. Durante la época colonial, Mathare era una cantera, donde se extraían piedras para su uso en la construcción. Mathare no era un valle… se convirtió en uno a fuerza de cavar. Un día, un trabajador decidió construir una pequeña cabaña. Un gesto aparentemente insignificante, del que nadie se dio cuenta en ese momento. Una vez alcanzada la independencia, muchos pobres empezaron a emigrar de las cabañas a Nairobi en busca de trabajo. Buscando lugares baratos para vivir que estuvieran cerca de la ciudad, cada vez más gente empezó a construir chabolas junto a la de nuestro trabajador. Todo ello sin ningún plan maestro. En la actualidad, Mathare tiene una población de 96.000 personas apretujadas en un pañuelo de tierra (1,5 kilómetros cuadrados).

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Puesta de sol en la barriada de Mathare

Mathare se encuentra a sólo 4 km del centro de Nairobi. Llegar a Mathare en transporte público es todo una variable: un tiempo de 10 minutos a 2 horas, un precio de 10 a 60 céntimos de euro, un riesgo de accidentes de nulo a más infinito, una carretera no siempre definida… ¡todo cambia en función del tráfico!

Dicen que nunca se olvida la primera vez… esto es especialmente cierto para Mathare. Sus suaves 5 sentidos occidentales se vuelven locos porque de repente están sobreestimulados.

A nivel olfativo los olores parecerán extremadamente fuertes, duros… ¡vivos! Pasan del olor a basura, al olor a fritura, al olor a sudor. Mathare puede ser claustrofóbico y en ciertos momentos sentirás que no puedes respirar. Créeme que después de 2 semanas en Kenia tu sudor estará perfectamente alineado con el estándar keniano: más intenso, más acre… más sudor en definitiva.

A nivel auditivo, puede pasar de todo. Como el barrio de chabolas tiene una densidad de población excepcional, los distintos ruidos tenderán a chocar y superponerse: Voces de estudiantes que repiten sin cesar una canción infantil en inglés, niños que te persiguen golpeando rítmicamente algo que suena como auariuuu (cómo eres de inglés), predicadores de cualquier religión que presos de visiones místicas repiten el aleluya cada 6 segundos, la música de una pequeña tienda (en el 70% de los casos se mantiene), el canto itinerante de un vucumprà que intenta colocar cubos de plástico, los disparos procedentes de un cine de barrio donde están proyectando una película de acción con Chuck Norris.

Visualmente, todo depende de tu punto de vista. Desde arriba verás un amasijo de chapas que se entrecruzan, se superponen y ocultan la mayor parte de la vida real del barrio. Cuando se está dentro de la barriada la perspectiva cambia. Caminas por lo que desde arriba parecían túneles estrechos y sin salida, te encuentras con personas que desde arriba parecían hormigas ocupadas, te encuentras con la vida real de los habitantes de Mathare, una vida que te parece inesperadamente normal. Será casi decepcionante ver que todo lo que se hace en la cercana Nairobi, hay los mismos servicios pero a un precio que puede ser incluso 10 veces menor… de hecho podemos considerar a todos los efectos Mathare una ciudad en la ciudad. Un alojamiento de dos habitaciones para 4 personas en Mathare cuesta unos 15 euros al mes… una noche en el cercano Hotel Hilton 150 euros por noche.

El nivel táctil depende de su valor. ¿Quieres levantar algo del suelo? Bajo su propio riesgo. Digamos que Mathare no es lugar para un adicto a la Amuchina. Las manos que estrechará en la mayoría de los casos están secas, vividas, marcadas por el trabajo manual de cada día. Si por casualidad vienes a Mathare durante la temporada de lluvias, buena suerte. En el peor de los casos será como ser los protagonistas de un episodio de ‘Mai Dire Banzai’ con caminos embarrados completamente inaccesibles para cruzar y con un riesgo de caída casi seguro.

En cuanto al sabor, digamos que si quieres ir sobre seguro, lo ideal es comer algo frito o en todo caso algo que haya sido cocinado durante tantas horas que cualquier posible virus esté muerto… así como cualquier atisbo de sabor. Si por el contrario te gusta atreverte entonces te sugiero las famosas cabezas de pescado con un gran caldo. Mejor tomar nota de las cabezas de pescado. La dieta de los ricos y los pobres en Nairobi es diferente: si vas a comer pescado en un hotel de lujo del centro, te servirán el pescado sin cabeza. Las cabezas son vendidas por los cocineros a empresarios locales que las compran por unos céntimos de euro y las venden fritas al día siguiente por las calles de los barrios marginales. Coste de una ración de pescado en un hotel del centro: 30 euros, coste en Mathare: 30 céntimos.

La primera vez en las barriadas para muchos es un drama psicológico. Puede que llegues preparado, habiendo leído libros, escuchado historias y visto fotografías, pero cuando estés en medio de todo esto será completamente nuevo para ti. Todo será muy desorientador.

¡Bienvenido a Mathare!

Luca Marchina

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